domingo, 28 de enero de 2007

T.Q.M. Kaizen: Aportamos Soluciones de Valor y Experiencia a Nuestros Clientes


NUESTRA ORGANIZACIÓN:

En un lugar de Tierra de Campos, de cuyo nombre SI quiero acordarme, SI hace mucho tiempo ... comenzaba a funcionar una pequeña organización llamada T.Q.M. Kaizen. Aquellas fechas eran las de los inicios de las normas ISO 9000 (1987) y el Modelo EFQM (1988). Desde entonces, hasta nuestros días muchas cosas han cambiado, tanto para nuestra organización como para el mundo de la consultoría en general.

A lo largo de nuestra trayectoria, hemos ayudado a muchas organizaciones a mejorar sus resultados, contando con una amplia cartera de clientes en los sectores de transporte, construcción, servicios, enseñanza, turismo, administración pública ...

El 2004 fue el año de nuestra fusión con las empresas Central de Procesos Informáticos (CPI) y Alcest para crear INgENIUS Team. Con ello pretendemos prestar un mejor servicio a todos nuestros clientes, generándolos un mayor valor, así como satisfacer sus exigencias de herramientas que les ayuden a gestionar sus organizaciones.

NUESTRO SECTOR:

Hoy en día es impensable un mundo en el que las organizaciones no dispongan de un sistema de gestión que, junto con las herramientas correspondientes, permita al Equipo de Dirección de una compañía controlar y gestionar su negocio. Pensemos simplemente en la cantidad de modelos, sistemas y normas de calidad existentes: EFQM, ISO 9000, ISO 14000, Q de Calidad … y las que todavía siguen proliferando en la actualidad. En el caso de estas normas ISO y del Modelo EFQM son de aplicación a todo tipo de organizaciones, sin embargo otros como la Q de Calidad son específicos de un sector (restaurantes, alojamientos turísticos …)

Sin embargo, y a pesar de su alto grado de implantación en las empresas, nuestra experiencia nos indica que todavía no se ha conseguido una total integración de los mismos. Por ejemplo, y a pesar de que ya la integración de los sistemas de gestión ISO 9000 e ISO 14000 es una realidad, todavía no está tan próxima la integración a las mismas de la prevención de riesgos laborales como la tercera pata del sistema de una organización, o, por lo menos, a la hora de su certificación conjunta por una entidad de certificación. El Modelo EFQM de Excelencia ha solucionado este aspecto de integración con la inclusión de todos estos sistemas de gestión dentro de sus criterios (procesos, resultados en clientes, personas, resultados en personas, resultados en la sociedad…), además, de incluir un aspecto fundamental, los resultados financieros de la organización.

El principal motivo por el que las organizaciones han decidido trabajar con estos modelos o sistemas de gestión es obtener unos beneficios sostenibles con su actividad (venta de producto, prestación de servicio…), bien a través de reducir sus costes o bien de aumentar sus ingresos.

Pero, para llegar a los sistemas de gestión que hoy conocemos se ha tenido que producir una evolución considerable de los mismos a lo largo del tiempo, desde aquellos días en los que Henry Ford (presidente de Ford y creador del automóvil de gasolina) decía “Cada vez que pido un par de brazos, me viene con un cerebro” hasta Jack Welch (presidente de General Electrics) “Lo único que hacemos es apostar por las personas que contratamos”. Hemos pasado de pensar en las personas, y no recursos humanos como en algunas ocasiones denominamos, como una simple fuerza impulsora a una fuerza pensante. En este punto también es interesante destacar la especialización de los puestos de trabajo propiciada por Frederick Winslow Taylor. Este ha sido uno de los principales cambios efectuados en la gestión de las organizaciones.

Otro cambio importante ha sido el pasar de unos sistemas de gestión basados en la inspección del producto final hasta nuestros días los cuales se basan en satisfacer las necesidades de los clientes y de todos grupos de interés, la gestión por procesos y hechos, así como por el proceso de innovación, aprendizaje y mejora. Además, ya no se habla únicamente de producto, sino que se hace referencia expresa a los servicios.

En la actualidad, todas las organizaciones saben que es necesaria una diferenciación de sus productos o servicios frente a los de sus competidores, ya no sólo a nivel local, sino también a nivel global gracias a las nuevas tecnologías que han abierto oportunidades en otros mercados. Además, hay que plantearse los cambios en las necesidades y expectativas principalmente de nuestros clientes, pero sin olvidar las del resto de grupos de interés (empleados, accionistas, proveedores …). La prueba de la competitividad del mercado y la necesidad de mejora la encontramos en que más del 40% de las empresas que figuraban en 1979 en la lista Fortune de las 500 mejores empresas habían desaparecido en el 2001.

El modelo EFQM, además de ser un instrumento que nos va a estructurar el sistema de gestión de la organización, sirve como herramienta de autoevaluación de la misma y nos va a permitir conocer la situación actual, así como, elaborar los planes de acción y de mejora.

Como dice uno de los Conceptos Fundamentales del Modelo EFQM, “Excelencia es desafiar el status quo y hacer realidad el cambio aprovechando el aprendizaje para crear innovación y oportunidades de mejora”. Es decir, siempre es posible seguir aprendiendo por parte de una organización, ya que, como todos sabemos el mundo se encuentra en continuo movimiento y permanentemente cambiando, por lo que deberemos prestar especial atención a revisar periódicamente nuestros conocimientos y saber hacer.

Un claro ejemplo es el afán de superación del deportista esforzándose por superar su marca. Sin él no habría sido posible correr 100m. en menos de 10 segundos o superar 6m. en salto con pértiga.

Podemos considerar la innovación como la traducción práctica de ideas en nuevos productos, servicios, sistemas e interacciones sociales. Según Albert Szent-Györg (descubridor de la vitamina D) “la genialidad está en ver lo que todo el mundo ha visto y pensar lo que nadie ha pensado”.

Una pregunta que quizás se hayan hecho algunas veces es ¿por qué y a la vista de los beneficios que obtienen las empresas que se acogen a estos sistemas y modelos de gestión no se han acercado más organizaciones? La respuesta puede ser más o menos sencilla. En primer lugar, creemos que inicialmente se han vendido simplemente como una certificación, o muchas organizaciones lo han tomado simplemente como eso, y que el mismo se pensaba serviría para diferenciarnos del resto de organizaciones. Sin embargo, una vez que se fueron subiendo al carro más y más organizaciones esto dejo de ser una ventaja competitiva para ser algo normal. Esta visión por parte de las organizaciones ha sido lo que ha ido desprestigiando la validez de los mismos y se ha ido produciendo un cierto rechazo hacia estos sistemas.

En este sentido, el modelo EFQM ha contado con la ventaja de conocer la problemática encontrada por los certificados ISO y ha tratado de solventarla enfocándose a la consecución de Resultados.

En segundo lugar, muchas organizaciones se han visto presionadas por sus clientes a la hora de implantar un sistema de gestión, con lo cual siempre lo han visto más como una imposición que como una mejora para su empresa y un aumento de sus beneficios.

Por último, algunas organizaciones han entrado en este camino hacia la excelencia por imitación de su competidor más próximo o cercano, con lo cual la verdadera filosofía de estos sistemas de gestión no se ha inculcado en la organización.

A pesar de todo ello, y como ya hemos comentado anteriormente, estos sistemas y modelos se han demostrado válidos para todo tipo de organizaciones y han tenido una incidencia importante en sus resultados económicos.

Alberto Hernando
Consultor senior T.Q.M. Kaizen, S.L.
www.ingeniusteam.com

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